El debate climático ya no gira en torno a advertencias futuras, sino a decisiones inmediatas. Los informes científicos se acumulan, los récords de temperatura se baten año tras año y el llamado “presupuesto de carbono” se reduce con rapidez. Según los investigadores del Global Carbon Budget, quedan menos de seis años para mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 °C si las emisiones continúan al ritmo actual.

Ante esta urgencia, surge una pregunta clave: ¿podemos realmente reparar el clima?

El mini-libro ¿Podemos reparar el clima? de Léwis Verdun ofrece una respuesta clara, documentada y orientada a la acción. Sin caer en el alarmismo ni en el optimismo ingenuo, propone una hoja de ruta realista para acelerar la transición energética y transformar nuestro modelo de desarrollo.

Más allá del diagnóstico, el libro plantea un desafío más amplio: ¿cómo reorganizar nuestras economías para combinar prosperidad, equidad y estabilidad climática?

El presupuesto de carbono: una limitación científica ineludible

El presupuesto de carbono representa la cantidad máxima de dióxido de carbono que la humanidad puede emitir si desea limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 °C o 2 °C.

Este concepto cambia el enfoque del debate: ya no se trata solo de reducir emisiones progresivamente, sino de administrar un capital limitado.

Los datos más recientes (2024–2025) indican que el mundo continúa emitiendo alrededor de 40 mil millones de toneladas de CO₂ al año. A este ritmo, el margen restante es extremadamente estrecho. Sin embargo, también se observan avances significativos:

  • Se añaden 585 GW de capacidad renovable cada año a nivel mundial.

  • Las inversiones en energía solar y eólica superan a las destinadas a combustibles fósiles.

  • Nuevas políticas climáticas se implementan en distintas regiones del mundo.

Triplicar la capacidad mundial de energías renovables antes de 2030 es considerado un paso decisivo para mantener el objetivo del Acuerdo de París.

Pero reparar el clima no significa únicamente producir electricidad limpia. Implica transformar profundamente la industria, el transporte y la agricultura.

Transición energética: electrificar y descarbonizar

La transición energética se apoya en tres pilares fundamentales:

  • Electrificación masiva del transporte, la calefacción y numerosos procesos industriales.

  • Descarbonización de sectores intensivos como el acero, el cemento y la química.

  • Mejora de la eficiencia energética y promoción de la sobriedad en el consumo.

El crecimiento de los vehículos eléctricos y de las bombas de calor demuestra que el cambio está en marcha. En paralelo, se desarrollan soluciones como:

  • Hidrógeno verde producido con electricidad renovable.

  • Tecnologías de captura y almacenamiento de carbono.

  • Innovaciones en materiales de baja huella de carbono.

También avanzan los proyectos de captura directa de CO₂ del aire. Aunque todavía costosos, podrían contribuir a compensar emisiones residuales difíciles de eliminar.

Sin embargo, la tecnología no basta. La naturaleza desempeña un papel central en la regulación climática.

Naturaleza y clima: restaurar los ecosistemas

Los bosques, los manglares, los suelos agrícolas y los océanos absorben una parte importante del CO₂ emitido por la actividad humana. Pero estos sumideros naturales están amenazados por la deforestación y la degradación ambiental.

Diversas iniciativas muestran que es posible revertir la tendencia:

  • Restauración de manglares que protegen las costas y almacenan carbono.

  • Proyectos de agroecología que regeneran los suelos.

  • Programas comunitarios de reforestación que fortalecen la resiliencia local.

Las soluciones basadas en la naturaleza complementan la innovación tecnológica y aportan beneficios sociales y ecológicos adicionales.

Otro factor clave es la reducción del metano, un gas de efecto invernadero especialmente potente.

Reducir el metano: una acción de impacto inmediato

El metano tiene un poder de calentamiento mucho mayor que el CO₂ en un periodo de 20 años. Sus principales fuentes son:

  • La ganadería y la agricultura intensiva.

  • Las fugas en infraestructuras de petróleo y gas.

  • La gestión inadecuada de residuos orgánicos.

Reducir rápidamente estas emisiones permitiría frenar el calentamiento a corto plazo. Las medidas incluyen:

  • Mejorar la gestión de residuos.

  • Detectar y reparar fugas en infraestructuras energéticas.

  • Modernizar prácticas agrícolas.

  • Fomentar dietas más sostenibles.

Estas acciones suelen ser rentables y ofrecen beneficios inmediatos para la salud pública.

Justicia climática y financiación

Los países menos responsables históricamente del calentamiento global suelen ser los más vulnerables a sus impactos. Por ello, reparar el clima exige una transición justa.

Esto implica:

  • Financiar la adaptación en regiones vulnerables.

  • Apoyar mecanismos de compensación por pérdidas y daños.

  • Garantizar acceso equitativo a energía limpia y vivienda eficiente.

Sin financiación masiva y equitativa, las soluciones técnicas no alcanzarán la escala necesaria.

Actuar a todos los niveles

La acción climática requiere la implicación de:

  • Gobiernos, mediante políticas públicas ambiciosas.

  • Empresas, descarbonizando sus cadenas de valor.

  • Ciudadanía, reduciendo su huella energética y apoyando políticas responsables.

Sección práctica: cómo contribuir desde hoy

Acciones de alto impacto incluyen:

  • Mejorar el aislamiento del hogar y reducir el consumo energético.

  • Utilizar transporte público o compartido.

  • Adoptar una alimentación más vegetal y local.

  • Apoyar proyectos de restauración ambiental.

  • Calcular la huella de carbono personal o empresarial.

  • Orientar las inversiones hacia fondos sostenibles.

La pregunta “¿podemos reparar el clima?” no es ingenua ni utópica. Las soluciones existen y las transiciones han comenzado. Lo que falta es acelerar el ritmo y ampliar la escala.

En ¿Podemos reparar el clima?, Léwis Verdun demuestra que el cambio es posible si actuamos con decisión y sin demora.

Descubra ¿Podemos reparar el clima? ahora en Five Minutes.