En un mundo donde las pantallas nos acompañan todo el día, su impacto en el sueño se ha convertido en una preocupación de salud pública. Dormir bien es esencial para el cuerpo, la mente y el equilibrio emocional, pero cada vez lo sacrificamos más por minutos extra en el móvil o la tablet.

En Los efectos ocultos de las pantallas sobre el sueño, Léwis Verdun analiza con claridad las consecuencias invisibles del uso nocturno de dispositivos.
Publicado por Five Minutes, dentro de la colección Cuerpo y Espíritu, este mini libro se basa en estudios recientes (2024–2025) para explicar cómo la luz azul, la estimulación mental y las notificaciones nocturnas alteran nuestro ritmo biológico.

Este artículo amplía una idea clave del libro: ¿cómo recuperar el buen descanso en la era digital?

Luz azul y reloj biológico: una interferencia silenciosa

Nuestro ritmo circadiano está regulado por la luz. Pero la luz azul de los dispositivos retrasa la producción de melatonina, la hormona que nos ayuda a dormir.

Según el libro:

  • Una hora de pantalla antes de dormir reduce el sueño en promedio 24 minutos

  • La exposición nocturna a luz azul reduce el sueño profundo y reparador

  • Los “modos nocturnos” no son totalmente eficaces, especialmente en jóvenes

El resultado es un sueño fragmentado y poco reparador, que afecta la memoria, el estado de ánimo y el sistema inmunológico.

Adolescentes: los más afectados

Los adolescentes son especialmente vulnerables:

  • 87% usa el móvil en la cama

  • El uso nocturno multipantalla aumenta un 36% el riesgo de insomnio crónico

  • Hay una fuerte relación entre pantallas nocturnas y síntomas de depresión

El cerebro adolescente necesita más sueño, pero las pantallas prolongan el estado de alerta y dificultan el descanso profundo.

Cansancio invisible pero dañino

Muchas personas se acostumbran a dormir mal sin notarlo. Pero los efectos se acumulan:

  • Menor rendimiento cognitivo

  • Más irritabilidad y ansiedad

  • Sistema inmune debilitado

  • Mayor riesgo de enfermedades crónicas

Dormir poco cada noche no se compensa durmiendo más el fin de semana.

Hábitos saludables para mejorar el sueño

El libro propone acciones simples y efectivas:

  1. Apagar pantallas al menos 1 hora antes de dormir

  2. Silenciar notificaciones por la noche

  3. Crear rutinas relajantes nocturnas (leer, meditar, luz tenue)

  4. Sacar el móvil del dormitorio

  5. Exponerse a luz natural por la mañana

Estas medidas son clave para niños y adolescentes, pero también útiles para adultos.

Hacia un uso digital más consciente

No se trata de demonizar la tecnología, sino de usar los dispositivos con inteligencia y equilibrio.
Pequeños cambios pueden mejorar enormemente la calidad de vida.

Los efectos ocultos de las pantallas sobre el sueño ofrece una guía clara para recuperar el descanso y proteger la salud de toda la familia.

Descubre Los efectos ocultos de las pantallas sobre el sueño ahora en el sitio de Five Minutes.